La Vitamina D: La llamada Vitamina del Sol

Blog, Cuida tu salud - 3 de Sep, 2013

Cada vez que nos exponemos al sol, el cuerpo produce la tan necesaria vitamina D. De allí que cuando pequeños se nos impulsara tanto a jugar al aire libre, pues 15 minutos de exposición a éste, tres veces a la semana, producían los niveles suficientes que los requerimientos corporales necesitaban. Sin embargo, en la edad adulta, eso no ocurre en todas las personas, por eso se recomienda el uso de suplementos especificados para estos fines.

Las recomendaciones específicas para cada vitamina dependen de la edad, el sexo y otros factores (como el embarazo). En general, las personas de más de 50 años necesitan cantidades mayores de vitamina D que las personas más jóvenes.

De allí que es importante que además del calcio, la vitamina D no deba desequilibrarse en la alimentación diaria, pues la disminución de esta vitamina en nuestra alimentación puede conllevar a una osteoporosis en adultos y raquitismo en niños.

Los únicos alimentos que contienen naturalmente cantidades significativas de vitamina D son los pescados grasos, hígado de pollo y, en menor grado, huevos, mientras el contenido de vitamina D en la leche y derivados o carnes es bajo.

Dado el bajo contenido natural de vitamina D en los alimentos habituales y la baja exposición que tenemos ahora al sol (riesgo de cáncer a la piel), la ingesta de Vitamina D ha sido encontrada repetidamente muy inferior a lo recomendado a nivel global (1, 2). En un estudio realizado en Santiago, se encontró que el 100% de mujeres adultas mayores sanas ingerían vitamina D en cantidad inferior a lo recomendado (promedio 111 UI/d).

La vitamina D no deba desequilibrarse en la alimentación diaria, pues la disminución de esta vitamina en nuestra alimentación puede conllevar a una osteoporosis en adultos y raquitismo en niños.

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